Herramientas Personales

Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Usted está aquí: Inicio / 2016 / Junio / El 38% de los bomberos voluntarios de Córdoba sufre estrés / Vocación por ayudar

Vocación por ayudar

Aunque el número de eventos en los que deben intervenir varía de acuerdo a las zonas de la provincia y las épocas del año, la tarea de los bomberos los ubica siempre en situaciones límite. El jefe del cuartel de Villa Las Rosas, Andrés Bosch, los sintetiza así: “En ocasiones un operativo te demanda cinco o seis días, donde tenés que afrontar y acompañar un montón de situaciones: ver que una persona pierde su casa, su ganado o cualquier bien, nos cuesta muchísimo. El bombero muchas veces hace cosas que la comunidad ni se imagina para salvar vidas humanas y bienes materiales. He visto cosas maravillosas en situaciones de emergencia, que te muestran lo mejor y lo peor del ser humano”.

Acciones de Documento

“En nuestra zona, de todos los incendios sólo un 2% es originado por causas naturales. El otro 98% siempre está relacionado con la mano del hombre, por negligencia o impericia, pero son siempre intencionales. Los naturales son de uno en mil. En 2013 tuvimos 900 intervenciones en incendios en tres meses; en 2005, por ejemplo, salimos 105 veces en 90 días. Entonces no tenés tiempo de reponerte ni de estar con tu familia”, agrega Bosch. Y comenta que esto no sólo genera inconvenientes dentro del propio seno familiar del bombero, sino también en sus puestos laborales. “Hubo gente que tuvo que dejar la intervención por el trabajo, ya que no siempre los empleadores tienen tanta consideración”. Este último aspecto fue una de las motivaciones que llevó a Rosas a presentar la investigación en la Federación de Bomberos Voluntarios de Córdoba, que apoyó de inmediato la iniciativa.

Para ejemplificar, Bosch relata algunas situaciones que se viven en el cuartel: “Se ven muchos rituales, luego de que los bomberos vuelven de una tarea sumamente estresante. Algunos se cambian para irse, pero siguen dando vueltas y se quedan. Luego pasan dos o tres días y siguen maquinando. No muchas veces tenemos oportunidad de contarlo. Llegamos y queremos descansar pero generalmente tenemos que ir a trabajar y no hay tiempo para charlar. Uno va dejando pasar los días y es más difícil. Tapar la situación es nuestra defensa normal”.

Herramientas Personales