La antropología forense en Argentina

“Un principio fundamental para el equipo desde su fundación ha sido respetar profundamente los deseos de los familiares de las víctimas y de las comunidades en lo concerniente a la investigación; y trabajar de una forma muy cercana a ellos durante todos los pasos de la exhumación y durante el proceso de identificación. Durante su experiencia profesional, el EAAF ha observado que la identificación de los restos es una gran fuente de consuelo para las familias que han sufrido el trauma causado por tener a un ser querido desaparecido”, declaran en su página web.

Hoy, el EAAF se define como una “organización científica, no gubernamental y sin fines de lucro que aplica las ciencias forenses a la investigación de violaciones a los derechos humanos en el mundo”. Es ampliamente reconocida a nivel mundial y ha colaborado en la formación de múltiples equipos en otros lugares y en la mejora de los protocolos forenses nacionales e internacionales.

Los profesionales del equipo han trabajado en la investigación de casos de personas desaparecidas o muertas como consecuencia de procesos de violencia política en más de 30 países en África, Asia y América. Entre algunos de sus hitos se encuentran la búsqueda, exhumación e identificación del cuerpo del Che Guevara en Bolivia y su participación en la investigación de los 43 normalistas de Ayotzinapa desparecidos en Iguala, México, en septiembre de 2013.

En Córdoba

Durante 2003, el EAAF trabajó en el Sector C del Cementerio de San Vicente, en el marco de la causa judicial “Averiguación de Enterramientos Clandestinos”, tramitada ante el Juzgado Federal N°3 de la ciudad de Córdoba. Los miembros del equipo recuperaron unos 200 cuerpos y hasta ahora lograron identificar a 18, si bien tienen la esperanza de poder establecer la identidad de otros más. También, llevan adelante excavaciones y exhumaciones para identificación y restitución de identidad en el ex Centro Clandestino La Perla.

Anahí Ginarte y Darío Olmo fueron los miembros que formaron la subsede Córdoba del EAAF, donde funciona además el laboratorio de genética molecular del equipo, a cargo de Carlos Vullo.

Desde un principio, la historia del EAAF en esta ciudad estuvo ligada a la UNC. Primero, a través de su vinculación con el Museo de Antropología, donde funcionó varios años su laboratorio y, posteriormente, con la creación de la carrera de grado de Antropología, impulsada especialmente por Darío Olmo, quien fuera además su primer director.

La licenciatura en Antropología de la UNC abrió sus puertas en el año 2010, y se destaca por ser la única en Argentina en tener una cátedra en Antropología Forense, en donde profesores como Darío Olmo, Mariana Fabra, Claudina González y Melisa Paiario enseñan los principios básicos de esta disciplina.