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Odontólogos sin sillón

En escuelas provinciales, docentes y estudiantes de la cátedra de Odontología Preventiva y Comunitaria II trabajan promoviendo la salud bucal en alumnos de nivel inicial y primario de comunidades vulnerables. En los más pequeños – jardín a segundo grado–, la incidencia de caries alcanza al 55%. En niños de 10 años, ese porcentaje asciende al 70%. Trabajan en escuelas de los barrios Coronel Olmedo, R. J. Cárcano, Marqués de Sobremonte, El Quebracho, General Bustos y de la localidad de Río Ceballos. [08.11.2018]

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Eliana Piemonte
Por Eliana Piemonte
Redacción UNCiencia
Prosecretaría de Comunicación Institucional
epiemonte@comunicacion.unc.edu.ar

El “Aprendizaje en servicio” ha tenido gran impulso en los últimos años como medio para promover la participación de los jóvenes y adolescentes en iniciativas al servicio de la comunidad, tanto en la enseñanza media como superior.

No solo colabora motivando y favoreciendo el proceso de formación de los estudiantes universitarios, sino que también opera como motor de superación de las dificultades, de activación de redes sociales y fomento de la confianza entre ciudadanos.

Desde esta perspectiva trabajan docentes y estudiantes de Odontología Preventiva y Comunitaria II, una asignatura semestral de la carrera de Odontología de la Universidad Nacional de Córdoba, que ubica la mayor parte de su carga horaria en comunidades escolares y servicios públicos de salud.

Buscan trabajar en zonas vulnerables, donde la atención odontológica que ofrece el Estado es insuficiente para cubrir la necesidad de la población. Pero también buscan comunidades que valoren trabajar por la salud bucal de los niños, ya que es importante que haya una decisión de las propias instituciones escolares.

El abordaje de los problemas de salud en el espacio comunitario se realiza a partir de la Estrategia de Atención Primaria de la Salud, que permite articular prácticas basadas en la realidad sociocultural y epidemiológica de la comunidad.

Esto incluye actividades educativas de promoción de salud para contribuir al desarrollo de ambientes saludables, clínicas de atención integral de la salud bucal de los escolares y la elaboración de un proyecto de salud para el grupo escolar.

Estas prácticas se caracterizan por el protagonismo de estudiantes y profesores en el planeamiento, desarrollo y evaluación de proyectos de intervención comunitaria, orientados a colaborar eficazmente con la población destinataria como coprotagonistas de las actividades, en la solución de las problemáticas comunitarias.

En ese marco se inscriben las reuniones con los padres y los docentes de la escuela. Con los chicos se trabaja de manera lúdica, a través de juegos de contenido didáctico que existen en la Facultad de Odontología y con otros que inventan en base a las modalidades de intervención que se plantean. Este año, por ejemplo, se trabajó en Ferias de Salud, donde el eje es aprender a cuidarse y cuidar al otro.

Esta estrategia de trabajo permite detectar problemas referidos a la salud en general, pero con mayor detenimiento en la salud bucal, donde se analiza el estado de los dientes (tejidos duros dentarios), la encía (tejido gingival) y la mucosa bucal (tejidos blandos). También se valora la alineación de los dientes (oclusión), traumatismos, hábitos nocivos y la higiene bucal.

En general, se analiza la situación de salud bucal de los niños de nivel inicial y primario, con un plan que propone trabajar desde el jardín hasta segundo grado para incluirlos en un plan de salud, y luego con los niños de quinto y sexto grado, para reforzar hábitos, ya que los niños egresan de la institución escolar y luego les podría resulta más difícil recibir atención odontológica.

La experiencia de trabajo indica que el principal problema es de caries: las padecen un 55% de los niños más pequeños y un 70% de los niños de 10 años. El segundo es la maloclusión (el mal alineamiento de los dientes), con una preponderancia de entre el 35% y el 60% entre los alumnos. Esto último tiene que ver con el tipo de alimentación: cuando hay mucho consumo de alimentos blandos no ocurre el desgaste dentario necesario en la primera infancia para que se adelante la mandíbula y se produzca el cierre correcto. Otros problemas detectados son: traumatismos (5% -11%); alteración gingival (23% - 44%); lesión en mucosa oral (12% - 25%) y trabas dentarias (33% - 12%).

“Debido al trabajo sostenido a lo largo de los años, hemos observado que los niños pequeños con los que trabajamos en los grados inferiores, luego tienen mucha menos probabilidad de desarrollar caries, en comparación con los niños que no han sido tempranamente sensibilizados y atendidos”, explica Jorgelina Ulloque, profesora asistente de la cátedra.

Transformar el modelo

Con esta iniciativa, la cátedra busca colaborar en la transformación del modelo tradicional de formación odontológica. Apunta a un nuevo modelo que forme profesionales más aptos para atender  las diversas realidades de la población, con conocimiento e integridad, en consideración y respeto de la dimensión biológica, cultural, social y humana.

“Nuestro compromiso, desde la Facultad de Odontología con la Educación Superior y la Salud para Todos, ha sido desde sus inicios desarrollar una práctica que integre la docencia y el servicio, acercando los extremos que separan la formación y la utilización de los recursos humanos para la salud bucal. Se pretende aproximar a los estudiantes a la odontología social y comunitaria, en los espacios en los que las personas viven, estudian o trabajan; lo que permite tomar contacto con una realidad concreta, y construir aprendizajes situados en torno a la necesidad y la cultura del grupo”, explica Marcela Bella, profesora de la cátedra.

En esa línea, el cuerpo docente pone énfasis tanto en el mejoramiento de las condiciones de salud bucal de la comunidad, como en la adquisición de aprendizajes. “Al ponernos en diálogo con la comunidad, al establecer el espacio real como espacio de aprendizaje, docentes y estudiantes podemos reconocer lenguajes y modos de producir conocimientos diversos. Podemos no solamente  asistir, describir e investigar, sino también aprender de otros saberes”, completa Ulloque.

El aprendizaje para los estudiantes

Para conocer el impacto que la iniciativa tiene en los estudiantes universitarios, los profesores de la cátedra hicieron un trabajo de análisis de las “conclusiones” a las que llegaron los jóvenes al finalizar el desarrollo de las intervenciones.

Para ello analizaron los textos de 16 grupos de alumnos que dan cuenta del trabajo en seis escuelas de los barrios Coronel Olmedo, R. J. Cárcano, Marqués de Sobremonte, El Quebracho, General Bustos y en Río Ceballos.

Concluyeron que los estudiantes de la cátedra valoran muy positivamente el contacto, conocimiento e interacción con una realidad diferente a la propia y a la presentada en otras actividades en la Facultad. También refieren como una experiencia gratificante el ejercicio de la promoción y prevención en espacios concretos, la práctica de la odontología con recursos y contextos diversos.

En cuanto a los aportes a lo institucional y comunitario, los alumnos expresaron que logran instalar el tema del cuidado de la salud bucal en la escuela y fomentar el uso del espacio escolar para promover una cultura de salud a través de la educación. Además, advierten que logran resultados concretos respecto a la disminución de placa bacteriana a partir de la enseñanza de técnicas de higiene.

“Salir del consultorio hace que todo sea distinto, el contacto con el paciente, la comunicación, la relación con los niños. Es un gran aprendizaje tener una visión más flexible o más abierta de las diferentes situaciones. A veces no se cuenta con los materiales o los instrumentales tradicionales para la atención, hay que ver varias alternativas para llegar a un mismo resultado. Es una experiencia súper constructiva para nuestra formación y que nos ayuda a orientar la mirada odontológica de una forma más holística y social, donde se trabaja con diferentes niveles: el individuo, el grupo con el que comparten cada día, compañeros, maestras, cocinera, su familia y la comunidad donde viven”, cuenta Valentina Liva, estudiante egresada de la carrera de Odontología en 2017.

Cátedra: Odontología Preventiva Y Comunitaria II
Profesora asociada: Dra. Marcela Bella y Mgter. Esther Sánchez Dagum
Profesores asistentes: Od. Alejandro Marengo, Od. Pablo Monteleone, Od. Noelia Sica Sánchez, Dra. Susana Tarifa, Mgter. Jorgelina Ulloque y Esp. Julieta Ziem.
Secretaria: Gladys Figueroa.
 
Lugares de trabajo
En el marco de un convenio entre la provincia de Córdoba y la Universidad Nacional de Córdoba, la cátedra de Odontología Preventiva y Comunitaria II viene desarrollando de manera sistemática, acciones de promoción y protección de la salud bucal, como así también intervenciones odontológicas no invasivas y derivaciones de los casos más complejos a centros de salud de mayor complejidad. El trabajo se lleva adelante en instituciones educativas de nivel inicial y primario de jurisdicción provincial, como son las escuelas María del Tránsito Cabanillas, Profesor Miguel Luciani, Coronel Olmedo, Alejo Carmen Guzmán, Honorato Laconi y Provincial Bernardino Rivadavia de Río Ceballos.
archivado en:
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